
Para muchos, tener un pensamiento marxista es sinónimo e burlas y la involución del pensamiento político pero estará muerto o fuera de foco el ser de la verdadera izquierda en el siglo XXI.
creo ser un lacayo, un simple peón ajeno a mi tiempo del neoliberalismo, creo en los sueños y creo que la concertación no es más que una marioneta de la derecha y que sólo han perfecionado lo que nos ha dejado el ladron de Pinochet.
Pronto en formato Completo y webiado

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